Dos cuestionarios que los profesionales usan de verdad, en una versión que puedes responder en dos minutos. Te devuelve tu puntaje y qué suele significar. Es una evaluación preliminar y no reemplaza a un psicólogo.
Si ahora mismo estás pensando en hacerte daño, no esperes a terminar esto: Línea de la Vida 800 911 2000, gratuita y 24/7, o 911 si estás en peligro inmediato.
Vamos a usar dos cuestionarios que los profesionales usan de verdad: el GAD-7 para ansiedad y el PHQ-9 para el estado de ánimo. No es un diagnóstico, pero sí una foto honesta de cómo has estado.
En las últimas 2 semanas, ¿con qué frecuencia te ha molestado cada una de estas cosas? Contesta las siete: el cuestionario sólo se puede puntuar completo.
Las mismas 2 semanas. Son nueve, y la última pregunta es delicada a propósito: contéstala con honestidad, es la que más importa.
Dos preguntas y terminamos.
Si ahora mismo estás pensando en hacerte daño, no esperes a terminar esto: Línea de la Vida 800 911 2000, gratuita y 24/7, o 911 si estás en peligro inmediato.
El GAD-7 y el PHQ-9 son dos cuestionarios que se usan en consulta real, no tests de revista. El GAD-7 mide cuánto te ha molestado la preocupación y la inquietud en las últimas dos semanas; el PHQ-9 mide el estado de ánimo en ese mismo periodo, con una pregunta específica sobre pensamientos de dañarte. Preguntan por frecuencia, no por intensidad: la respuesta honesta es la que describes la mayoría de los días, no el peor día ni el mejor.
Lo que no hacen: diagnosticar. Un puntaje alto no es un trastorno de ansiedad, y un puntaje bajo no descarta nada. Lo que sí hacen —y es mucho— es ponerle un número comparable a algo que hasta ahora solo describías con "estoy mal". Ese número sirve para decidir si vale la pena una consulta y para medir si algo está funcionando dos meses después.
Los dos instrumentos usan cortes parecidos: en el GAD-7, 5 / 10 / 15 marcan ansiedad leve, moderada y severa; en el PHQ-9, 5 / 10 / 15 / 20 marcan ánimo bajo de leve a grave. Son umbrales de cribado, pensados para que un profesional decida a quién conviene evaluar más a fondo, no para decirte qué tienes.
Dos advertencias que casi nadie da. La primera: un mismo puntaje significa cosas distintas según cómo te está afectando. Hay quien puntúa 12 y sigue trabajando y durmiendo; hay quien puntúa 9 y lleva tres semanas sin salir de casa. La segunda: el cuestionario mide la última quincena. Si hoy estás en un pico y hace dos semanas estabas bien, el número va a subestimar lo que sientes ahora.
Antes de aceptar "es ansiedad" como explicación final, vale la pena descartar lo que produce síntomas idénticos y se corrige distinto:
Si el malestar apareció de golpe después de los 40, si hay síntomas físicos predominantes o si nunca habías tenido nada parecido, la consulta médica va antes que la psicológica. No es dilación: es evitar tratar durante meses algo que tenía otra causa.
La respiración lenta y el grounding sirven para atravesar un pico; no cambian el patrón de fondo. Lo que tiene evidencia para la ansiedad que ya interfiere con tu vida es menos glamoroso: terapia con enfoque cognitivo-conductual, exposición gradual a lo que evitas, higiene de sueño, actividad física regular y, cuando un profesional lo indica, medicación. El ejercicio aeróbico tiene un efecto medido sobre síntomas de ansiedad; la evitación, en cambio, es lo que mantiene el problema creciendo.
Una regla práctica para decidir si buscas ayuda: si llevas más de dos semanas con el malestar, o si ya estás dejando de hacer cosas (trabajo, escuela, salir, ver gente) para no sentir ansiedad, eso no se resuelve esperando.
No. Significa que tus síntomas se parecen a los de personas a las que conviene evaluar profesionalmente. El diagnóstico lo hace una persona entrenada, en conversación, no un formulario.
Sí, y es una de sus mejores funciones. Repítelo en el mismo periodo de dos semanas y compara: si el número baja, algo está funcionando. No lo repitas cada día; el ruido diario no informa nada.
No está mal: mide frecuencia de síntomas, no sufrimiento. Hay malestar que no encaja en los ítems (duelo, problemas de dinero, una relación que duele) y merece atención igual.
Sí, como medida de seguimiento. Compártelo con quien te receta: un cambio de puntaje es información útil para ajustar, y nunca una razón para cambiar dosis por tu cuenta.
No. Es una foto de cómo estás, no un tratamiento. Su mejor uso es llevarla a la primera consulta para no empezar la conversación desde cero.
Hablarlo ahora es lo correcto, y no hace falta esperar a tener un plan: Línea de la Vida 800 911 2000 (gratuita, 24/7) o 911 si el peligro es inmediato.
Fuentes: los instrumentos GAD-7 (Spitzer et al., 2006) y PHQ-9 (Kroenke et al., 2001) se citan con sus puntos de corte originales; OMS — trastornos de ansiedad. Este contenido es orientativo y no sustituye la valoración de un profesional de salud mental.