
Ves a tu gato entrar al arenero una y otra vez. Se acomoda, puja, se queda ahí un buen rato… y al revisar, casi no hay orina. Quizá llora o se lame mucho los genitales. Es fácil pensar que está estreñido o que "ya se le pasará". No esperes: un gato que no puede orinar puede tener la uretra bloqueada, y eso es una emergencia que n...








